sábado, 20 de agosto de 2011

Avances que no se detienen

En un abrir y cerrar los ojos, casi como si fuera de un día para el otro, vemos como los 365 días del año se nos pasan volando. Cuando lo terminamos de despedir, tenemos que despedir el año que hasta hace un día atrás, estábamos recibiendo con mucha alegría y esperanza. Algo muy parecido sucede con la tecnología, que avanza constantemente. Casi no nos podemos acostumbrar al MP4 que, a la vuelta de la esquina nos espera el MP5 u otro producto más avanzado. Ya no sabemos con qué nos encontraremos mañana.

Así lo explica Mariano Martín Gordillo: “con el paso de los siglos los seres humanos han desarrollado las tecnologías en dos sentidos: produciendo cada vez más artefactos tecnológicos y haciéndolos cada vez más complejos”. Además, “el cambio tecnológico es un hecho innegable. Incluso cabe decir que el cambio y la innovación son características esenciales de la propia actividad técnica”. Una técnica que es la acción propia que tiene una persona y que tiene que ver con la aptitud.

Anteriormente en la cita de Gordillo, se hizo mención a que el cambio es innegable, ya que la misma sociedad es la que exige un poco más sobre el producto que tiene en sus manos. De esta manera, hoy se combinan muchos aparatos en uno. Uno de ellos es el teléfono celular con el que no solo se pueden hacer llamados si no que se puede escuchar música, radio, mandar mensajes de texto, chatear, navegar por Internet, sacar fotografías, filmar, crear un documento en archivos Word, Excel y demás cosas que, hasta hace medio siglo atrás, eran una utopía. No caben dudas: entramos en una etapa en la que la tecnología avanza a pasos agigantados, donde las necesidades del hombre pueden reunirse en un solo aparato. Si hay algo que no vive del pasado, esa seguro es la tecnología.

Es aquí donde el mundo tecnológico se divide en dos, entre los tecnófilos (amantes de la tecnología) y los tecnófobos (los que tienen miedo de la tecnología). Para Gordillo, ambos conceptos “son actitudes radicales frente a la tecnología” y “surgen de considerarla como algo independiente de la sociedad (tecnología autónoma) y con consecuencias inexorables sobre ella (determinismo tecnológico)”.

Es importante que el hombre aproveche los avances tecnológicos sin perjudicar a terceros, por lo que es muy importante que se lo eduque al respecto. No hace falta amar a la tecnología ya que esto nos puede llevar a aislarnos del mundo y vivir encerrados en cuatro paredes frente a una computadora, por ejemplo, lo que nos haría perder lindos momentos que tiene la vida. Tampoco hay que tenerle miedo o negársele. Como conclusión, todo lo que el hombre produce tiene cosas positivas y negativas pero está en cada persona que lo utilice, darle el valor que le corresponde.

Matías Caruso

Fuente: Materiales para la educación CTS (Ciencia, Tecnología y Sociedad), Mariano Martín Gordillo.